Tu cerebro y todos los cerebros poseen plasticidad neuronal o neuroplasticidad, lo que permite que el cerebro forme nuevas conexiones neuronales desde el momento en que nacemos, y mejore o desmejore dependiendo de cómo lo utilicemos.
Te compartimos ejercicios que te ayudarán a mejorar tu agilidad mental:
- Olores y acciones
Puedes activar tu memoria relacionando un olor con una tarea específica. Por ejemplo, para memorizar un número telefónico, utiliza cierto olor cada vez que lo marques. Puedes utilizar hierbas aromáticas como la menta. Para estudiar para una evaluación, puedes masticar goma de mascar o utilizar labial de fuerte olor y utilizarlo durante la evaluación para recordar mejor lo estudiado.
Recuerda que, al contrario de otros sentidos, la nariz alcanza la memoria directamente en vez de pasar por otras partes del cerebro. Por eso está considerada como una herramienta para memorizar de extrema efectividad.
- Repasos diarios
Cuando estés preparado/a para dormir, repasa todo lo que hiciste en el día desde el momento en que te levantaste. Intenta recordar con el máximo detalle posible, visualizando en tu mente cada paso desde el inicio hasta el fin. Con la práctica, será mejor la forma en que recuerdes detalles y eventos durante el día. Para un mayor grado de dificultad, recuerda los eventos desde el final hasta el comienzo.
- Mapas mentales
Al regresar a tu casa, luego que hayas visitado un nuevo lugar, intenta dibujar un mapa del área que recorriste. Repítelo cada vez que visites un nuevo sitio. Estos ejercicios mentales que puedes involucrar en tu día a día, te permitirán mejorar tu memoria y tu capacidad cerebral; así como desarrollar tu inteligencia espacial.
- Reduce estrés y ansiedad
El estrés es tóxico para la memoria, los químicos en tu cuerpo producidos durante el estrés interfieren directamente con el proceso de la transferencia de información desde la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo. A medida que pasa el tiempo, el estrés crónico destruye las células cerebrales y afecta negativamente el hipocampo, la región del cerebro involucrada con la formación de nuevas memorias y de la extracción de recuerdos antiguos.
- Utiliza el tacto
Debido a que nuestros cerebros regularmente dependen de información visual para distinguir entre objetos, utilizar el tacto para identificar diferencias sutiles incrementa la activación de áreas cerebrales que procesan información del sentido del tacto, aumentando la fuerza de las sinapsis del cerebro.
Un ejercicio mental rápido para utilizar el sentido del tacto: coloca una taza con monedas en tu vehículo; cuando las necesites, intenta determinar la denominación únicamente con el tacto. Repite este ejercicio en tu día a día llevando monedas contigo.
- Memorización de espacio visual y espacial
Vivimos en un mundo tridimensional en el que es necesario analizar información visual. Para ejercitar esta función cognitiva, intenta caminar a una habitación y elegir 5 objetos y sus ubicaciones. Al salir de la habitación, intenta recordar los objetos y sus ubicaciones.Espera dos horas e inténtalo de nuevo.
- Dormir mejor
Existe una gran diferencia entre la cantidad de sueño que puedes tener y la cantidad que necesitas para funcionar de la mejor forma posible. La realidad es que el 95% de los adultos necesitan entre 7.5 y 9 horas de sueño todas las noches. Incluso reducir algunas horas puede afectar la memoria, la creatividad y las habilidades cognitivas para resolver problemas.
- Utilizar mano no dominante
Utiliza tu mano no dominante para realizar actividades del día a día como cepillar tus dientes.
Investigaciones han demostrado que utilizar el lado opuesto de tu cerebro, como en este ejercicio, puede resultar en una expansión rápida y sustancial de partes de la corteza cerebral encargada de procesar información del tacto de la mano, lo que te permite incrementar tu salud mental.
- Cambios de rutina
La atención es necesaria para la mayoría de las tareas diarias. Una buena atención te permite mantener la concentración a pesar de las distracciones y enfocarte en diferentes actividades al mismo tiempo. Para mejorar la atención puedes cambiar tu rutina. Cambia tu ruta al trabajo o reorganiza tu escritorio –ambos forzarán a tu cerebro a desvincularse de viejos hábitos y prestar atención de nuevo.
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